Moiré, anillos grises finos sobre negro, dos series algo descentradas que se cruzan en pequeños bucles en el centro

Moiré

una figura que aparece entre las líneas

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Lo que dibuja la superposición

El muaré es un efecto óptico antiguo: superpones un patrón fino a otro y aparece una figura más ancha que ninguno de los dos contiene.

Moiré lo dibuja con luz. Capas de bandas, anillos o una retícula comparten un disco que se apaga antes del borde de la pantalla.

Cada patrón se curva con su propia profundidad (un túnel para las bandas, un hueco para los anillos, una lámina retorcida para la retícula), así que la figura puede hundirse o deformarse. Si las dejas, las capas derivan y giran despacio.

Mueve una capa y luego la siguiente

El puntero mueve la capa activa, y la figura cambia porque esa capa ya no coincide con las demás.

Mantén el botón, junta los dedos o deja un dedo quieto para atraparla y arrastrarla. Suelta y se queda; la capa siguiente pasa a seguirte.

La mano abierta ensancha las líneas y la figura; el puño las afina. Un empuje funde el disco en el patrón siguiente: bandas, anillos, retícula.

Con el sonido, dos tonos muy próximos laten como laten las líneas.

Moiré, dos series de anillos grises más separadas, que abren un par de bucles más amplio en el centro
Moiré, dos series de anillos grises más separadas, que abren un par de bucles más amplio en el centro
Moiré, anillos grises casi alineados que se recogen en un nudo pequeño y apretado en el centro
Moiré, anillos grises casi alineados que se recogen en un nudo pequeño y apretado en el centro

De dónde viene

Un patrón moiré aparece cuando se superponen dos o más estructuras que se repiten, como líneas finas o retículas.

Pequeñas diferencias de separación, escala o ángulo pueden crear ondas, bandas y curvas mucho mayores que no existen en ninguna de las dos estructuras por separado. El fenómeno aparece en imágenes impresas, fotografía, tejidos y pantallas digitales, donde los detalles repetidos interactúan de formas inesperadas.

El moiré se ha convertido además en un lenguaje visual importante del arte óptico y cinético, sobre todo en obras que parecen moverse cuando cambia la posición de quien mira. Este mundo explora ese límite inestable entre lo que está dibujado físicamente y lo que percibe el ojo.

Cosas que probar

  • Muévete despacio y mira cómo se desplazan los patrones grandes.
  • Cambia la relación entre las capas.
  • Busca formas que aparecen sin haber sido dibujadas.
  • No te muevas y estudia las líneas más pequeñas.

Con ratón, tacto o manos

Puedes explorar con el ratón, la pantalla táctil o tus propias manos.

  • Ratón y teclado

    • Mueve el puntero y la capa activa te sigue.
    • Mantén el botón para atraparla y arrastrarla; al soltar, te sigue la siguiente.
    • La rueda, o las flechas arriba y abajo, ensancha las líneas o las afina.
  • Pantalla táctil

    • Desliza un dedo y la capa activa te sigue.
    • Déjalo quieto para atrapar la capa, arrastra y levántalo.
    • Dos dedos ensanchan o afinan las líneas.
    • Dos toques seguidos funden el disco en el patrón siguiente.
  • Manos frente a la cámara

    • Señala y la capa activa te sigue.
    • Junta los dedos para atraparla, arrastra y sepáralos.
    • Abre la palma para ensanchar las líneas y cierra el puño para afinarlas.
    • Acerca la palma a la cámara con un gesto rápido y el patrón se funde en el siguiente.
    • La cámara sigue apagada hasta que tú la enciendes.

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